miércoles, 1 de septiembre de 2010

David García Contreras, “Tras la tempestad”, De la serie Angangueo: pedazo de cielo en la Tierra, Angangueo, Michoacán, febrero de 2010. Técnica digital. Archivo del autor.

David García Contreras, “Tronco feliz”, De la serie Angangueo: pedazo de cielo en la Tierra, Angangueo, Michoacán, marzo de 2008. Técnica digital. Archivo del autor.

David García Contreras, “Río de nubes”, De la serie Angangueo: pedazo de cielo en la Tierra, Angangueo, Michoacán, octubre de 2009. Técnica digital. Archivo del autor.

David García Contreras, “Granizada profusa”, De la serie Angangueo: pedazo de cielo en la Tierra, Angangueo, Michoacán, febrero de 2010. Técnica digital. Archivo del autor.
ANGANGUEO: UN PEDAZO DE CIELO EN LA TIERRA

OBJETIVO
Describir las sensaciones que genera en mí el pueblo de Angangueo, Michoacán, a través de las herramientas multimedia (imagen, audio y video).

JUSTIFICACIÓN
Angangueo es el pueblo de mis padres: la imagen arquetípica del hogar añorado, de la tierra propia, del arraigo profundo. Mi vida ha estado marcada por estas palabras: Angangueo (“a la entrada del bosque”).
Recuerdo de mi infancia las correrías por sus campos, las andanzas en los ríos, los ascensos a los árboles o al abigarrado monte.
Angangueo se siente: quien lo conoce se lo lleva en los ojos y lo guarda en la memoria. Angangueo es el lugar sonde los ojos se llenan de verde.
Angangueo: pueblo minero, privilegiado por la visita anual de la mariposa monarca.
Hace 5 años me casé en Angangueo y lo visito con frecuencia. Este pedazo de México: mi México ideal merece ser retratado con las palabras, las imágenes y los videos de un proyecto como este.